Friday, April 29, 2016

Mi pequeño campo de concentración rico.

Leí el Diario de Ana Frank en mi adolescencia. Recuerdo que dejé de comer papas por unos meses. Recuerdo tratar de imaginarme las condiciones del escondite, el olor, el miedo de hacer ruido. Siempre he sido sensible al tema del holocausto. Siempre he tenido fascinación por esa parte de la historia tan vergonzosa. Lo que nunca imaginé fue vivir algo similar.
Por supuesto, guardo distancia, en la Venezuela 2016 no hay trenes llenos de gente que se dirigen a campos de concentración. Porque hay un solo campo de concentración, uno inmenso, de 916445 Km2. Y no hace falta transportarnos, ni escondernos.
Tenemos medios audiovisuales, prensa, internet –a una velocidad que apesta, pero internet al fin- no estamos sometidos a trabajos forzados ni nos rapan la cabeza. No. En cambio, el partido que se dice socialista compra los medios que no están de su parte, estrangula a la prensa que aún guarda cierto criterio. Despide a la gente crítica en todo ámbito. El venezolano promedio nace en una maternidad infectada, sin recursos, o en una cola. Si logras sobrevivir, tu madre deberá hacer colas de horas una vez a la semana con tu partida de nacimiento para poder alimentarte y ponerte un pañal. En el intermedio, tendrás suerte si no enfermas de gravedad y serás privilegiado si te colocan todas las vacunas. Tus hermanos no van a la escuela porque es muy costoso, porque no tienen uniformes, porque también deben hacer filas en los supermercados o porque sencillamente, es viernes. Sí, el Estado suspendió clases los viernes para ahorrar electricidad. Porque sucede, y esto no lo puede entender otro ciudadano del mundo en el año 2016, que en este país petrolero, en el siglo XXI, no se ha adelantado en energía eólica o solar, a pesar de tener todos los climas en esos 916445 Km2. Entonces, la sequía afecta a un río al sur del país que alimenta una presa que fue construida en el período que la ideología socialista te dice que ha sido el peor en la historia venezolana. No sólo esa presa fue construida en ese período, también las autopistas, universidades, grandes estructuras y todo el caparazón de este país empobrecido.  
Por si fuera poco, por la estampida de inversión extranjera, algún miembro de tu familia se quedó sin trabajo. Las grandes empresas llevaron sus capitales a Colombia, Panamá o Brasil, por el control cambiario, por la inestabilidad política o sencillamente porque se cansaron de que los insultaran en cadena nacional. Además de la sequía, la inestabilidad política, la escasez de comida y el desempleo, vives en un toque de queda permanente inducido por los cabecillas de la delincuencia organizada. Este gran campo de concentración tiene 3 de las capitales más peligrosas del mundo, Top 20. Si no moriste en la maternidad, si no quedas huérfano de madre, o padre, si alguna vez tuviste, porque también vives en un matriarcado dominado por las hormonas y el sexo irresponsable, si logras estudiar la primaria, comer para sobrevivir y escapar del hampa, puede que te enfermes. Y enfermarse es completamente normal, pero en este gran campo de concentración no hay aspirinas, antihistamínicos y mucho menos anticonvulsivos, medicinas para la hipertensión, la diabetes o el cáncer. Ni hablar de la hemofilia y otras afecciones de ese tipo.
Y si tienes una vida medianamente normal, con un trabajo decente, sobrevives con menos de un dólar diario. Eres pobre según el patrón mundial. Estás en la miseria. La hiperinflación que se esconde detrás de los eufemismos y la neolengua no te permite adquirir una vivienda, un carro, y el control cambiario restringe los viajes.
Venezuela 2016 es un holocausto pasivo, donde una sola morgue de la capital recibe más de 400 cadáveres por fin de semana, te mueres por falta de medicina y estás desnutrido en todo el sentido de la palabra porque un kilo de carne, mala carne, de reses mal alimentadas, cuesta un tercio del sueldo promedio. Nos están matando, nos estamos matando, también. Porque cada día estamos más violentos, y te agarra una golpiza en un supermercado, o te dan un tiro por tu celular, o te secuestran y te violan, seas hombre y mujer, para cobrar un dinero que sólo una élite tiene. Si tienes suerte, te dejan tirado en alguna carretera.
Lo más surrealista de este campo de concentración es que aún existe una parte de la población que aún se engaña, que compra sus alimentos en mercado negro, va a Aruba a comprar desodorante y leche de almendras, paga 20 sueldos por una pieza de ropa y hasta 3 sueldos por un plato de comida en un restaurant.
Y aún así seguimos riendo, haciendo cultura en micro escala, amando, haciendo tripas corazón para que la psiquis no estalle. Somos un pueblo muy noble y resiliente. Muchos se han ido porque pudieron, porque ya no quieren saber ni el clima de este rincón del mundo o porque tuvieron miedo. Los que nos quedamos también tenemos miedo, quizás también pudimos irnos, pero no quisimos, quizás tampoco queremos saber ni el clima de esta tierra que respiramos, pero seguimos aquí sin estar.
Hoy me pregunto qué no hicimos para merecer esta prisión sin barrotes, estas condiciones miserables que han arrojado a muchos al suicidio. Unos dicen que no escuchamos, que no prestamos atención a las otros, varias cosas.  Creo que dimos mucho por sentado. Dejamos el volante en automático y hasta huérfano hasta que nos fuimos por el barranco. El golpe avisa. El hambre despertó.

Lo más triste es que siempre hemos sido un pueblo con mala memoria, sabemos toda la teoría, pero somos pésimos ejerciendo derechos y haciendo deberes. Todo esto será olvidado, y cuando la ola vuelva a su parte más baja, otro mesías nos llenará de mentiras. De nuevo, el populismo como un cáncer hará su trabajo, y crecerán de nuevo los barrotes mentales. El venezolano es Sísifo, el ritmo sólo lo determina la inconsciencia. Quisiera alegrarme de los vientos de cambio que deseamos ver en el horizonte, pero el detalle más desalentador es que mientras haya un solo venezolano con hambre, la semilla de la debacle permanecerá latente.

Friday, January 15, 2016

Un kilo de algodón y un kilo de plomo

Abro un libro. Quisiera poder decir que celebro cada vez que llega una novedad a una librería. Lamentablemente, no es así. Vivo en Venezuela, un país con fama de “rico” de mujer bella y desbordante de creatividad. Pero, sucede, que nuestra infinita creatividad la utilizamos para la supervivencia. Una grapa para el jean, una guaya que no es la correcta para mantener en funcionamiento una máquina.  Aquí los hombres aprenden electricidad a corrientazos, y así. Y siento tristeza cuando queremos aplicar la grapa o la liga a la literatura. Sí, lo hacemos. Me niego a decir que algo es bueno sólo porque es Hecho en la República Bolivariana de Venezuela. Me niego porque si algo sabemos producir es mierda, de todo tipo.
Vivo en un país donde cualquiera es llamado poeta, cualquiera quiere ser llamado poeta  o escritor. Le tengo respeto a la poesía. He aprendido a querer versos y disfruto en compañía de gente sensible que también siente respeto por las letras.  Vivo en un país donde se piensa que por tener un título de una facultad de humanidades se sabe escribir. El venezolano nace con dos desgracias bajo el brazo: el merecimiento y la soberbia. Tendemos a pensar que por nacer en este país con abundantes recursos naturales Dios nos premió. Hay una especie de neblina que aspiran los que suben mucho la nariz, y sacan el pecho diciendo que tienen talento. Muchos venezolanos tienen talento verdadero, pero no lo dicen ellos mismos, allí el detalle.
Me indigna abrir un poemario y ver que es un cuaderno de quinceañera. Trato de no tener prejuicios, lo intento, pero sucede tan seguido que tengo una campaña en contra de la frase maldita: “ten un hijo, escribe un libro y siembra un árbol” o cualquier orden que tenga semejante estupidez. Veo frases románticas o cursis -que no está mal- sin ningún tipo de imagen poética- que sí está muy mal- cortadas al azar y armadas una debajo de otra en una hoja de papel que pudo usarse para una reimpresión. Y pienso en todo el proceso que tuvo que pasar el manuscrito vacío para llegar a la librería. Las bobinas de papel que son un tesoro en este país, las horas hombre, el dinero que bien puedo emplear yo en comida o ropa y que sirvió para que una nena diga que tiene un libro publicado. Qué irrespeto a la meritocracia, a los pocos recursos para que los verdaderos escritores y poetas estudiosos, con talleres, con sudor y con paciencia puedan publicar.
Cada quien hace con su dinero lo que desea, pero el mundo sería un mejor lugar si empleamos ese dinero sabiamente. No tengo un título de una facultad de humanidades, pero luego de haber leído verdaderos poetas y llorar – o reír- con ellos, en fin, sentir…no hay vuelta atrás. La poesía falta de imagen y sin sentimiento es muda y sin facciones. No dice nada. No se mueve. No resuena. Ni siquiera Es, sólo ocupa un plano en una hoja de papel. 

El dilema eterno entre cantidad y calidad parece estar cada vez más lejos de resolverse.  Mientras, tengo que seguir nadando en algodón y toser de vez en cuando, pescando una pepita de plomo que de esperanza para seguir.

Thursday, October 15, 2015

Librería: sueño vs realidad. Una guía honesta.



Es impresionante la cantidad de publicaciones sobre montar una librería. Lo que me produce gracia es que casi ninguno es totalmente honesto. Es muy bonita la idea de dejarlo todo y emprender el negocio que tienes en la mente desde hace años, pero hay puntos a considerar si usted desea dejar su trabajo formal y construir un templo de lectura. Trataré de ser lo más honesta posible sin herir sentimientos:
-Tipo de negocio y Capital: Este es el punto más importante. A menos que haya heredado todo el mobiliario, deberá contar con capital suficiente para amoblar su librería. Anaqueles, mesones, repisas, estantes, mesas. Dibuje su librería, piénsela, piense los materiales empleados. La madera es muy duradera y le da calidez al espacio, pero también es costosa. Los anaqueles de metal son una buena opción, y con unos detalles de ornamento, puede disimular el efecto industrial. Juegue al personaje ecléptico, mezclar estilos con buen gusto resulta bien hoy en día, y los mercados de pulgas son todo un descubrimiento. También debe pensar en la caja registradora, tendrá una o dos, la caja estará en una tarima o a la altura del piso…Su negocio se monta primero en la mente.
Una vez que tenga su librería diseñada, lo que no significa que vaya a quedarse así de por vida, proceda a buscar presupuestos, tanto de mobiliario listo como piezas armadas por un carpintero o un herrero. No se necesita el mismo capital para una librería sencilla que para una librería café, donde los costos se elevan con las máquinas necesarias (máquina de espresso, molino, neveras, vitrinas, congeladores, lavaplatos, grifería, vajilla). Debe asumir una realidad: el primer año de una librería es crítico, está creando su clientela, hizo un gasto fuerte, tendrá que pagar asuntos legales, del fisco, papeleo necesario, contratar personal.  Contemple en su presupuesto todas estas variables.
Lamento decirlo, una librería, sobretodo en sus inicios, no lo va a llenar de lujos. Es probable que su margen de ganancia no le permita vivir cómodamente. Su ganancia serán satisfacciones, y el cariño de los buenos lectores que siempre agradecen espacios. Por eso, una librería no debe contemplarse como una fuente de ingresos principal. Lo ideal es que la librería pueda formarse y agarrar forma los primeros años sin la presión del  margen de rentabilidad, por lo que muchas librerías se inician con varios socios, la sociedad tiene que tener los puntos bien descritos desde el inicio. Bien manejada, una librería no caerá en números rojos, pero para ello deberá procurar el mejor equipo posible. Busque la asesoría de un contador y especialista en temas fiscales.
-Ubicación: tiene su librería diseñada y tiene el capital. Debe pensar a futuro, un local que no tenga seguridad por varios años no debería contemplarse como un espacio para su librería. Debe ser optimista. Y créame, si piensa que mudarse de casa es un problema, mudar una librería es el problema por N cantidad de anaqueles que posea. Examine sus opciones, la luz, la dimensión. Toda librería necesita un depósito no menor de 10mts, una oficina o un espacio donde realizar todas las tareas administrativas (facturación y pagos, contabilidad) instalaciones sanitarias, eléctricas. Alquiler o compra. También debe contemplar: acceso, estacionamiento, zona residencial o comercial, tipo de público, acceso nocturno, acceso a personas discapacitadas.
Sea realista. No ubique una librería muy cerca de otra, el público lector es escaso, no vale la pena dividirlo en una cuadra. Es cierto que hay público para todos, pero también se necesita sentido común. No sea idealista, el idealismo y el romanticismo se paga caro.
-Personal: Lo ideal es que usted, o alguno de sus socios, de un vistazo a diario en la librería. A menos que tenga un personal de su absoluta confianza, no descuide los números, el inventario y su mobiliario. Nadie cuidará de sus intereses como usted mismo. Meta las narices en los números, aprenda cada aspecto de su librería. Tenga al menos 1 empleado totalmente entrenado. Son convenientes los cursos de libreros, control de inventario, sistema administrativo y demás aspectos de su librería. Si planea una librería café, debe ofrecer buen café, esto puede determinar su clientela cautiva y mejorar sus ingresos. Así, antes de arrancar su café, asegure que su personal tenga el entrenamiento básico  de barismo. También es recomendable que pague la asesoría de un barista para adquirir sus máquinas e instalación de todo el equipo de cafetería, este detalle le puede ahorrar remodelaciones –y arrepentimientos- en el futuro.
Recuerde que el servicio al cliente es vital en todo comercio, y son los empleados los encargados de hacer la diferencia en su librería. Por favor, trate bien al empleado, procure buenas condiciones laborales. Un empleado a gusto trae muchos beneficios. Un empleado disgustado puede afectar su imagen, y sus ingresos.
Necesita un personal de compras, office boy, utility, una persona con la cual contar a la hora de buscar consumibles y otras diligencias como depósitos bancarios. Necesita ayuda, recuerde que hacer de superhéroe es arriesgado.
El uso de uniforme es a gusto del dueño. Estudie bien la imagen que desea dar a su librería.
-Mercancía: Determine si desea vender libros nuevos, libros nuevos y usados, libros nuevos y usados y café. Necesita tener un fondo inicial. Tome muy en serio la tarea de visitar editoriales, distribuidoras, todo esto después de tener sus papeles en regla y el local asegurado.  Asegúrese de tener muy claro las normativas de cada empresa editorial y lo que ello conlleva, siga sacando cuentas.  Una vez conversado todos los aspectos, fije fechas de entrega, todo esto contemplando la fecha de apertura de su librería. Para el gran día, todo debe funcionar a nivela básico, se debe poder iniciar un sistema administrativo con inventario –es mentira que el librero va a recordar todos los libros- y caja para facturar.
-Seguridad: El robo de libros no es mal visto, asombrosamente. Hay casos donde el robo de libros es hasta bien visto, hay un segmento de lectores enfermos con ciertas mañas. Contemple las diversas opciones de seguridad: cámaras, antenas, vigilante…etc.
-Muchas ganas: Estoy convencida que un negocio fracasa por falta de ganas, independientemente de la coyuntura económica en la que se encuentre. Necesita ser creativo en momentos de crisis, y mucho ánimo.


Entonces, tiene un sueño, capital, local, personal, mercancía, seguridad básica y muchas ganas. Le deseo éxito y muchas satisfacciones. Con algo de empeño, verá que unos años logra muchas cosas que el dinero no puede comprar, por eso siguen existiendo las librerías independientes. 


Sunday, October 11, 2015

Instrucciones para romper el corazón de una mujer

1-Irrumpa en el horizonte de la víctima. Aparezca un día sin avisar. Acérquese a la fémina. Hágase amigo de sus amigos, aún sin saberlo. Llegue a su trabajo, por cualquier vía. Camine por sus calles. Compre en sus mercados. Exista. Cualquiera de las anteriores le asegura un buen porcentaje de camino hacia su objetivo.
2-Abra la boca. Comuníquese. Haga ruido. Muévase alrededor del objetivo. Sea visto. Nótese.
3-Sonría. Hable directamente con ella. Sea inteligente, gracioso.
4-Si a este punto se ha arrepentido de su atrevimiento, distancie las visitas o elimínelas por completo. No hay daños.
5-Mírela a los ojos más de 10 segundos. Mírela con ternura. Sea galante, tenga un detalle de educación.
6-Intercambie teléfonos. Escríbale. Hable con ella. Invítela a salir.
7-Si a este punto se ha arrepentido de su atrevimiento, desaparezca, no diga adiós. Dejará una traza de tristeza, la afectada pensará en Ud. Por unos días, unas noches…con el tiempo sólo será un recuerdo sin nombre.
8-A partir de este punto, los daños serán significativos. Conozca a su presa. Estudiela. Analice su gestos, sus palabras, su lenguaje corporal. Este es el punto donde usted es más vulnerable. No se enamore de la mujer que lo ocupa, enamorarse puede estropear sus intenciones.
9-Ámela. Finja que la ama. Sea atento y cuidadoso, detallista. Llénela de atenciones y caballerosidad. Tenga conversaciones interesantes, muéstrese profundo, honesto, desnudo.
10-A este punto su objetivo está enamorada de usted. Es el momento adecuado. Tenga miedo, sienta pánico de comprometerse, falte a sus promesas, siembre dudas en la mente de la mujer. Piérdale el respeto, maltrátela psicológica y si gusta, físicamente. Eureka. Lo ha logrado.
No hay vuelta atrás. Si a este punto desea desaparecer, usted ha logrado la trascendencia, su nombre será pronunciado a menudo, correteará en la mente de la mujer por mucho tiempo, luego en sus silencios, en sus lágrimas. Por último, su nombre será un queloide del alma femenina, nunca morirá. Depende del grado de evolución de la mujer que usted eligió, puede que su nombre se adorne con flores luego de mucho tiempo, y sea visitado con cierta ternura en el limbo de la nostalgia. Si la víctima padece de rencor, su nombre se iluminará en fuego desde lo profundo del pecho femenino, será como una lava que corre con movimientos del alma y se solidifica, dolorosa.

Por el contrario, si usted modifica las instrucciones del punto 8, usted conocerá el alma femenina. Si se enamora, si no tiene miedo del descubrimiento y tiene la osadía necesaria de caminar por los prados del misterio como un niño pequeño, usted conquistará un corazón que arropará el suyo. Es su decisión destruir o construir su propio templo.

Thursday, October 8, 2015

Pensamientos insomnes: Amor 3.5

Los insomnios se hacen más profundos con la edad. Apenas voy por la tercera década, pero siento grandes cambios, y no son sólo físicos. Tal parece que a  los 35 se mueve la tierra como una placa y te eleva la perspectiva, evalúas logros y errores, es un corte.  Me gusta la metáfora de la vida como un mar, y siento que me adentro cada vez más.  Ir más allá siempre asusta, ningún paso es pequeño, y la mente femenina es muy atrevida.
Así, me encontré en una madrugada pensando en la superficialidad del amor hoy en día. No puedo ser básica, y vaya que lo he intentado, pero mis células se niegan a no involucrarse más allá de la epidermis. Veo personas siguiendo una moda de “relaciones abiertas” que sólo les hacen daño. Veo parejas que ni siquiera se hacen compañía y se arriesgan a casarse porque es el camino. Veo hombres de 45 con mujeres muy jóvenes que se deslumbran con un hombre “maduro” porque los jóvenes están en un estado frenético y sólo les fluye la sangre hacia la entrepierna. Veo situaciones que no son sanas y personas dañándose a sí mismas, que no saben lo que desean ni cómo desean hacerlo. Veo dormidos avanzando, hacia zanjas que, en el mejor de los casos, llamaran experiencia.
Me pregunto por qué es tan difícil para las personas de hoy en día el compromiso. Me criaron con sentido de palabra, honor y estabilidad, quizás es lo que se ha perdido. El sentido de estabilidad en algún momento fue mezclado al concepto de esclavitud. Por supuesto, nadie desea ser esclavo.  Entiendo que también las mujeres hemos llevado el feminismo al extremo, y terminan las redes sociales de mujeres independientes y solas. Muchas lo negarán, dirán que una cosa es estar soltera y otra estar sola. Bullshit. Como mujer puedo decir que al menos en 1 segundo de una noche al mes, toda mujer siente la necesidad de compañía.  Y digo una noche al mes porque aunque duela, mucho de nuestro comportamiento está relacionado a nuestro ciclo hormonal. Lo vivo, lo certifico.  Estar heridas, resentidas y en ciclos viciosos es otro asunto. Toda mujer y todo hombre siente el vacío alguna vez, por muy desconectado que esté de su espíritu.
Disney tiene la culpa, el machismo, el feminismo, la paternidad irresponsable, el chocolate. Pero siempre el principal culpable es la persona. He comprobado que independientemente de nuestras creencias, podemos modificar nuestro comportamiento con voluntad. Si bien es cierto que se dice que nadie cambia, es sólo más auténtico, si hay un salto a nivel espiritual, habrá un cambio en la actitud y hechos. Lamentable es que esta epifanía llegue tarde, luego de muchos errores, a veces con heridas muy profundas.

Me gusta la poesía romántica, erótica, y me gusta pensar que el Tao es posible. Mantak Chia habla de la unidad espiritual y energética en el orgasmo consciente. Deseo pensar que no estoy sola en esa búsqueda. Aunque muchos se espantan cuando hablo de lazos energéticos y hasta parásitos en relaciones de pareja. La meta es una sinergia, un compromiso y menos vacío. Porque el vacío no desaparece del todo, pero se hace llevadero en buena compañía. Quiero pensar que es posible encontrar un compañero que haya recorrido un camino espiritual similar a la persona que le atrae. La idea de Eros y Psique, la mujer sufrida que atraviesa un bosque y el mismo infierno por obtener amor es una ficha que todas hemos jugado luego de unos años en el ruedo, debe servir para algo. Quiero creer que se desea crecer, y el paso por esta vida tiene un propósito más elevado que alimentar el ego. Piénsalo.

Wednesday, September 30, 2015

Milena o el fémur más bello del mundo

Pocas veces encuentro una novela emocionante desde la primera página. Aplaudo el ímpetu con el que arranca Milena o el fémur más bello del mundo de Jorge Zepeda Patterson. Confieso que llegué a este libro por la curiosidad que me despertaron las ventas, me sorprendió gratamente que no es una historia tonta como podría vender su título. Se nos presenta la realidad de una mujer maltratada, que nos golpea de frente mientras se nos abre un espiral de mafia y corrupción. Milena, nuestra valiente Lisbeth Salander al estilo porno, es secuestrada por una mafia que trafica blancas en Europa. Es una mujer que desde muy temprano fue reducida a un pedazo de carne, vejada física y psicológicamente, como procedimiento casi registrado en toda fórmula de dominación, una jovencita se convierte en un caparazón andante que sólo piensa en venganza.
 Jorge Zepeda logra un personaje impecable que nos conmueve, nos indigna y nos arrastra con ella por el camino hacia su liberación. Se aprecia un manejo del lenguaje en descripciones que erizan la piel por su crudeza.
Milena o el fémur más bello del mundo es la novela ganadora del Premio Planeta 2014. Jorge Zepeda muestra un trabajo de investigación sobre redes de prostitución, dominando con maestría el tema, el perfil psicológico de las mujeres involucradas y posibles escenarios. Un detalle que tuvo el autor y aprecio como genialidad es intercalar entre los capítulos supuestas “declaraciones” de hombres que contratan servicios sexuales, uno de ellos Obispo, touché.

Milena o el fémur más bello del mundo es una novela sin desperdicio, para emocionarse y reflexionar. La recomiendo ampliamente.

Tuesday, September 29, 2015

Nana, una ratita librera

Nana pasaba sus días entre libros. Ya no recordaba cómo había llegado hasta allí, sabía que había llegado maltratada en cuerpo y alma. Muy debilitada por años en una fábrica donde apenas comía con calma, alguien le recomendó un lugar tranquilo donde recuperar fuerzas. Nana recordaba sacar de la caja cada libro que llegaba. Ir llenando los anaqueles también fue llenando su espíritu. Las ratas nunca han sido amigas de los libros, pero Nana era diferente, era una ratita sensible.
Con el paso del tiempo, Nana aprendió a sacudir los estantes y libros con el plumero en su cola. Adoraba caminar entre los estantes y asomarse entre los libros. Una que otra vez, Nana encontraba insectos muertos entre los anaqueles, y los tomaba como bocadillo. Quizás era el frío del aire acondicionado, o algunos libros indigestos, nunca lo supo.
La librería estaba abierta varias horas al día. A veces, Nana se quedaba hasta tarde haciendo sus tareas. Una librería no es sólo acumular libros en un local y vender, Nana se tomaba muy en serio su labor y tenía la mejor disposición en mantener ese rincón que protegía grandes tesoros. Muy temprano, la ratita llegaba un poco dormida, tomaba café y recorría los estantes. Muchas travesuras se llevan a cabo entre libros. A veces, le parecía escuchar al gruñón de Hemingway formar alboroto porque algún cliente lo había puesto en la zona de cocina. Aunque Verne se divertía cuando llegaba a la zona infantil, y empujaba sus libros a ciertos pequeñitos despiertos que volverían por más. Los libros hablan, pero lo hacen muy bajito, por eso Nana afinaba sus orejas cada día y caminaba despacito para no despertar a algunos autores problemáticos como Lovecraft que liberaba a Cthulhu y Nana tenía que cerrar la librería, liberar la red y cuando tuviera la escena controlada, recoger el desorden. Esos eran los días malos. Días buenos era tomar el té con Jane Austen y filosofar con Gibran.  Si la tarde estaba muy aburrida, abría las puertas a Falcor, aunque el Sr. Ende se molestara. De los peores días recordaba que se habían caído todos los libros de Kafka por un temblor y cuando abrió las puertas de la librería le saltaron encima un montón de cucarachas, algunas voladoras, fue un momento muy tenso, y ni se diga cuando tocó pagar la factura de esos libros que no se encontraron luego.  Así, entre aventuras, facturas, cajas y clientes, Nana pasó los días, que se convirtieron en semanas y luego, años.
Una tarde cualquiera, Nana se asomó por un anaquel y le pareció ver una cara conocida. Hace varios años, llegó a la librería una madre con su pequeño. El niño vió a Nana, que siempre era muy cuidadosa, nadie desea ver una rata en una librería. El niño corrió con mucha curiosidad y Nana corrió más rápido de lo que podía entre las líneas de libros que estaban perfectamente acomodadas en los estantes. En una curva, a la pobre ratita se le fue una pata y empujó un libro sin querer: De la tierra a la luna. El libro cayó al suelo y se abrió en una hermosa ilustración. El niño se olvidó de Nana y recogió el libro, hizo una pataleta tal que a la madre no le quedó más remedio que comprárselo. El niño volvió muchas veces por otros libros, y Nana corría por los anaqueles, dejándose llevar por su instinto, se detenía y estiraba una pata. Era un juego secreto entre ellos. Y ahí estaba, ese niño que jugó tantas veces con ella, había vuelto, ahora con otro pequeño.

El hombre buscó en todos los anaqueles y se encontró con un par de ojos temerosos, pero nada había cambiado. Nana comprendió que los libros crean lazos inexplicables. El hombre le señaló a su pequeño el anaquel, haciendo un gesto de silencio. Nana se encontró con esa mirada infantil que ya había visto antes. Y corrió.