Monday, March 2, 2015

El librero venezolano

Una amiga me comenta que la carrera de librero dura 3 años en Alemania. Inmediatamente pienso que los libreros de Europa no encajan con el modelo venezolano. Se imaginan a un librero europeo recibiendo a clientes cansados de una cola que buscan leer a Coelho? Y le piden guardar 4 kg de leche en polvo con 2 paquetes de pañales, para ver más cómodos y no hacer desastres en la librería. Un librero que soporta personas embriagadas hasta caer en bautizos de libros sin que la seguridad pueda hacer algo al respecto, porque en este país desapareció el Derecho de Admisión. Un librero que lidie con picos de tensión, falta de agua y además, cierre la librería con susto por la inseguridad para ir a su vecindario a hacer cola en el supermercado. Lo imaginan? Agreguen a un gato.
Mi pensum para librero venezolano en seis semestres.
Primer semestre:
1.-El anaquel vacío
2.-Sistema de inventario I
3.-Los géneros literarios I
4.-Sonrisa al cliente hijo de puta I
5.-Proveedores I
6.-La semana del Nobel de literatura y/o muerte de escritores en una librería, estrategias de venta.
7.-Historia Universal I

Segundo semestre:
1.-Sistema de inventario II
2.-Sonrisa al cliente hijo de puta II
3.-Proveedores II
4.-Libros de gran formato. Manejo y disimulo de golpes.
5.-Los géneros literarios II
6.-Servicio al cliente normal
7.-Historia Universal II
8.-Ese gran misterio: El ladrón de libros

Tercer semestre:
1.-Sistema de inventario III
2.-Sonrisa al cliente hijo de puta III. Prácticas de campo y casos de estudio.
3.-Proveedores III. Casos de estudio.
4.-El ego de los escritores I
5.-Preguntas estúpidas I
6.-Ese gran misterio: El mesón
7.-Electiva: Cuidados del gato.


Cuarto semestre:
1.-Prácticas de inventarios. 8am a 12am. (Traer almuerzo, cena y cena de medianoche, ropa vieja)
2.-El ego de los escritores II
3.-Ese gran misterio: La vitrina
4.-Enfermedades del libro: hongos, comejenes. Tratamiento.
5.-Preguntas estúpidas II
6.-Electiva: Cuidados del gato II

Quinto semestre:
1.-El ego de los escritores III
2.-La dama exiliada: La poesía
3.-Manejo del estrés I
4.-Plomería básica
5.-Electiva: Manejo de borrachos I

Sexto semestre:
1.-El ego de los escritores IV. Paseos de observación en campo.
2.-Manejo del estrés II
3.-Ese gran misterio: El libro usado.
4.-Electricidad básica.
5.-Manejo de extintores
6.-Electiva: Defensa personal/trato con alcohólicos bohemios.

Entrega final:

Carta de recomendación de una librería donde se afirme que la víctima, corrijo: el estudiante ha logrado pasar 6 meses en una librería independiente sin recibir mayor queja de clientes, ni presentar cuadros de ansiedad y/o ataques de pánico. 

Thursday, February 26, 2015

La desesperanza como gentilicio

Un amanecer hace varios años, desperté al lado de una cáscara. Al principio, era un príncipe azul, luego pasó a sapo encantador y se desmejoró con la estupidez hasta llegar a un simple caparazón. Lo miré largo rato, cosa que le molestaba, pero dormía. Tuve un momento de claridad mental en esa habitación que ni calidez tenía, en una penumbra incómoda, tuve la certeza de que no podría despertar así por mucho tiempo. La relación terminó. La vida siguió su paso verdugo y volví a tener la misma certeza hace unos días, pero en soledad, mirando el techo y media cama vacía. Ahora, en mi habitación, cálida, tan mía: No puedo despertar así mucho tiempo más. Sin embargo, no veo un cambio en el horizonte.
He decidido llamar a esto mi crisis de los 35. Estoy en ese punto de mi vida en el que nada de lo que planeé se materializó. Lejos de la casa, los niños y el perrito, aspiré compañía. A veces, juego a decir que seré una viste-santos sexy. A veces, no juego al respecto. Habitar un país que se dirige a un desfiladero económico no es el mejor panorama para una soltera de 35 con un trabajo promedio. Abundan los Peter Pan en el mercado de solteros, abunda la superficialidad y el oportunismo. Entonces, las mujeres en mi condición, hablamos de hombres, de dietas y del país. Una desesperanza colectiva que carcome las ganas. Y llega la noche, y me hago un chocolate caliente porque me obstiné de tomar Lexotanil. La mujer se sienta en el mueble a la luz de una lámpara de pie y un libro. Silencio. Aceptación. A veces, llanto. Quizás, en el edificio vecino una mujer está deseando volver a sus veinte sin hijos ni esposo. Quizás, en el otro edificio una mujer llora por un golpe que acaba de recibir, físico o psicológico, la diferencia no es tal. Quizás es mejor estar sola. Pero jode tanto silencio en las noches, en domingos, en el alma.
Recuerdo con cariño el “domestícame” del zorro de El Principito. Siento ese desarraigo, esa necesidad de pertenecer. Un alma realenga pesa mucho para llevarla toda la vida. Pero también sé que son escasos los hombros para un alma intensa.

Por ahora, me refugio en libros, en la música a todo volumen, en sabores. Llueven consejos que no sirven de mucho en un país que se cae a pedazos. Respiro profundo y trato de convertir el buen futuro de otros en combustible. Lo intento, eso debe tener algún mérito.

Wednesday, December 3, 2014

Mi lista de recomendaciones 2014


Me preguntas qué leer? No suelo seguir modas. Me sucede que el libro más vendido me parece una porquería. Me pidieron una lista y siguiendo mi criterio-textos que me nutran de alguna manera o simplemente, me hagan sentir bien-Aquí se los dejo, a quién pueda interesar...



Libros para disfrutar lentamente:
-Los incurables. Federico Vegas
-La mano de Fátima. Ildefonso Falcones
-Las horas claras. Jacqueline Goldberg
-El museo de la inocencia. Orhan Pamuk

Libros para niños:
-El canto de las ballenas. Dyan Sheldon
-El gigante egoísta. Oscar Wilde
-Chamario. Eugenio Montejo
-León de Biblioteca. Michelle Knudsen
-Azul y Rojo. Mireya Tabúas
-Coco y Pío. Alexis Deacon
-Fernando Furioso. Hyawyn Oram

Libros de cocina:
-Retablo gastronómico de Venezuela. José Rafael Lovera
-Entre gustos y sabores. Rafael Cartay
-La cocina en Venezuela. Miro Pópic
-Anotaciones sobre gastronomía. Ocarina Castillo
-Ingredientes. Trina Arocha
-Gastronáuticas. José Rafael Lovera        

Libros para jóvenes:
Lo que se encuentre de Tolkien, Orson Scott, Verne, Kipling, Dickens, Wilde, Asimov. H.G. Wells.

Libros para la abuela:
-La cena. Gisela Capellin
-Abril Rojo. Santiago Roncagliolo
-La civilización del espectáculo. Vargas Llosa
-El tiempo entre costuras. María Dueñas

Libros para la playa:
-Rueda libre. Salvador Fleján
-Martinica Round Trip. Mauricio Vélez
-New Pompey. Horacio Convertini
-La hora loca. Toto Aguerrevere
-Cosas que los nietos deberían saber. Mark Everett              

Libros para el espíritu:
-La enfermedad como camino. Thorwald Dethlefsen
-Las mujeres que aman demasiado. Robin Norwood,
-Meta genealogía. Alejandro Jodorowsky
-Mujeres que corren con lobos. Clarisa Pinkola
-Nada Sagrado. Varios

Libros para leer en la noche:
-Esa noche llamada muerte. José Tomás Angola
-Julieta en su castillo. Miguel Gomes
-Tierra de hombres. Antoine de Saint Exupery
-El contador de arena. Ignacio Yepes Beltran
-Próximo tren. César Segovia
-Maneras de irse. Ricardo Ramírez Requena
-Plegarias para un zorro. Enza García Arreaza

Libros de actualidad:
-Inteligencia migratoria. Varios
-La rebelión de los náufragos. Mirtha Rivero
-La cultura bajo acoso. María Elena Ramos             
-Armando el rompecabezas de un país. César Miguel Rondón

Poesía:
Los poetas: Armando Rojas Guardia, Jacqueline Goldberg, Gina Saraceni, Rafael Castillo Zapata, Octavio Armand, Huidobro, Oscar Hahn, Edda Armas, Kira Kariakin, Yolanda Pantin, María Gabriela Rosas, Rafael Cadenas, Alejandro Oliveros, Olga Orozco, Beatriz Alicia García, Juan Gelman, Tomás Transtromer, Wislawa Szymborska, Gonzalo Rojas, Leonardo Padrón, Eleonora Requena, María Calcaño, Eugenio Montejo y todo poeta que te haga sentir, que despierte algo que no sabías dormido.

Saturday, October 11, 2014

Buen Rock esta noche

Buen Rock esta noche NO es un libro convencional. El Rock no es cuadrado, el Rock es pasión, entusiasmo y jeans. Carlos Zerpa nos arropa con su memoria valenciana y nos traslada a los años 60. El autor expone un manifiesto al rescate del Rock nacional. Sin tapujos, desmiente ciertos comentarios sobre los inicios de esta movida musical en nuestro país. Zerpa nos comunica en lenguaje coloquial sus remembranzas y opiniones. Sin pretensiones, habla de sus tardes en Los Sauces, las tardes de entretenimiento juvenil y hasta nos da un diccionario, para entenderlo mejor. Todo el libro es un compartir y experimentar  en grupo, un Woodstock en papel.
El Rock comenzó en Venezuela con el grupo llamado Los Impala y de ahí en adelante comienza un viaje por lugares, músicos, radios, vinilos y hasta un beefsteak en el bolsillo de una camisa.
Buen Rock esta noche es un libro ameno que nos lleva de la mano por décadas de nuestra historia. Muchos nombres rondan las páginas, unos muy conocidos- Como Napoleón Bravo cuyo nombre verdadero es Ovidio Martínez- otros, inicio de búsqueda para los curiosos. Se intercalan letras de canciones y anécdotas graciosas, así como citas de personalidades del Rock.
Un dato curioso es un cuestionario para padres muy interesante, aún vigente, que llama a la reflexión. Un prejuicio fuerte en nuestra sociedad es pensar que los rockeros pueden ser mala influencia. La buena música nunca puede tener malas intenciones. El Rock es un movimiento social. En algún lado leí: “las personas que más daño hacen a la sociedad no se visten de negro ni tienen tatuajes o piercings.” Ese es el mensaje.

Como un buen regalo del autor, el libro viene con un CD para deleitarse con buena música de aquella época. Toda una experiencia. Gracias, Zerpa, por ser un artista. Jamás convencional.

Tuesday, September 23, 2014

De Egos letrados o la operación colchón en papel

Madrugada. Una gabarra en lo que se llama Centro Lago. Mi primer trabajo serio como Second Hand en mediciones de perforación o el pendejo que se desequilibra el cicardiano mientras el más valioso descansa. Para variar en aquella época, la única mujer a bordo. Se pueden imaginar lo que hablan los hombres a solas. Para el equipo, yo era un hombre más, y así aprendí a ser. Me despojé de todo rastro femenino y capitalino para ser un muchachito cualquiera con bragas, botas y casco. Muchas cosas que escuché aún no las he revelado. Los hombres pueden ser muy crueles con las mujeres que los aman.
El caso que me ocupa se refiere a un comentario aquella madrugada. Ella tenía un par de años más que yo, par de cursos y le costaba avanzar. Aún recuerdo la mueca divertida que hizo el líder del equipo cuando confesó que “se lo propuso” y ella aceptó. Meses más tarde, otros compañeros decían lo mismo. Y con el paso del tiempo, vi como esta muchacha estaba más cómoda en las operaciones que yo. Ella era muy suelta, demasiado para mi gusto. Cambiaría con el tiempo, y eso no importaba porque ya estaba bien adelantada en la empresa.
Por cosas de la vida, del mundo petrolero me agarraron con una pinza y me colocaron en una librería sin anestesia, sin haber estudiado letras y sin ningún tipo de experiencia. Con el tiempo, he aprendido cosas, pero lamento ver los mismos vicios en ambientes totalmente opuestos. Uno de ellos: la bien conocida Operación Colchón. Esto no es nuevo, quizás si hubiera estudiado letras, aún estuviera intentando pasar materias. Me tocó derrumbar un pedestal inmenso con un profesor que iluminó mi adolescencia, al enterarme su fantabulosa habilidad para “hacer caer” a las estudiantes. Inserte aquí una imagen de Stalin cayendo. Y así, otros personajes de la muy querida Alma Mater más famosa del país. Escritores, editores. Todos ofrecen sus favores y concesiones para aquella muchachita que acepte abrir sus piernas. Me resulta gracioso que algunos son periodistas muy conocidos, y poco agraciados, por cierto, que los domingos se pasean con la familia y el perro. A veces, tengo arcadas cuando escucho ciertos halagos en las redes sociales para estos penes pensantes que tejen sus redes con palabras ajenas. Por experiencia, si no has leído mucho, te parecen el ser masculino más sensible e inteligente del planeta, llegas a suspirar y allí entiendo que las rodillas no opongan mucha resistencia para separarse. Incluso, algunas no son tan crédulas, guardan los encuentros como trofeos en su bitácora lectora. Me imagino sus recuerdos mientras ven su biblioteca, y quizás sonríen al leer la dedicatoria de estos penes ilustrados.
Hombre es hombre, aunque haya leído toda la biblioteca de Alejandría. Cuando revisas algo de Borges y uno que otro poeta Nobel, te das cuenta que muchas veces sólo tienen buena memoria. Forman su gueto en sus espacios favoritos y juegan a ser los burros de la Granja. Con el perdón de Orwell por la referencia.  Me provoca repulsión que varios de estos especímenes sean calificados de guías en estos momentos oscuros, y hasta sean aplaudidos en su participación en asambleas. No soy beata. Veo pornografía, como todas. Mi aversión a este tipo de hombres es la doble moral. Nos educan hombres que tratan a la mujer como un trozo de carne.  Tampoco soy feminista, hay días en los que me provoca que un hombre me mantenga. Pero quiero creer que son más aquellos hombres que valoran a la mujer pensante, y no se aprovechan de su cargo o nombre mediático. Quiero creer que a muchos los crió una Reina, no una perra.

No les deseo mal, pero están nutriendo el caldo para que sus hijas sean las próximas.


Y usen condón.

Esa noche llamada muerte

Esa noche llamada muerte. Ese libro sobre la muerte. Esa sombra tan temida por el humano. Si reflexiono sobre la muerte, me encuentro con tantos matices. Desde hace algún tiempo, veo muertes aún cuando estamos más vivos que nunca. Muerte no es sólo el despojo del cuerpo físico. Muerte es traición. Muerte es fracaso. Muerte es tristeza. Muerte es desesperanza. Cada día morimos estamos vivos y nos sentimos más vivos al estar muriendo. En gerundio, en acción.
Esa noche llamada muerte es un libro genial de José Tomás Angola Heredia. Relatos cortos para guardarle un buen lugar en la mesa de noche de los más valientes. Pasando página a página, visualicé a un autor divertido ante sus especulaciones de las muertes de personajes históricos. Quién no lo ha hecho alguna vez? Imaginar la expresión de Julio César, la desesperanza de Juana de Arco, el dolor de García Lorca. Y si fuera cierto?
Y si no? Qué más da. Estos relatos que nos brinda Angola Heredia están llenos de fuerza. En palabras sencillas, directas, nos trasladan al momento justo de la sombra. Como espectadores, nos lleva de la mano en un viaje emocional, con la excusa de la historia, donde el mismo Jesucristo tiene cabida.  
Luego de las muertes históricas, se presentan relatos donde el protagonista puede ser cada una de nuestras muertes. Desde una sombra buscando ser adoptada hasta una conversación perversamente literaria.

Esa noche llamada muerte es un libro divertido si se tiene la mente abierta. Personalmente, me gusta mirar la muerte como la mostró magistralmente Ingmar Bergman en El séptimo sello. Ese personaje sombrío que juega al ajedrez calmadamente. Quizás ella no lo disfruta, quizás todo está en nuestra mente. Recomendado.

Poemas selectos y Visión de la memoria. Tomas Transtromer.

La poesía puede ser una postal. Mejor aún, la poesía puede llevarte a lugares remotos. Por qué leer a Tomás Transtromer? Porque su obra ha sido traducida a 50 lenguas? Porque es un Nobel? Mi por qué es más humilde: para sentir.
Aplaudo que unas líneas impresas en un papel leídas en un país tropical me hagan sentir frío. Leer su poesía y dibujar en mi mente un paisaje nórdico. Sentir nostalgia. Frío en el alma. Eso logra Transtromer.
Poemas selectos y Visión de la memoria es una antología muy cuidada. Comienza con una presentación del autor a cargo de los poetas Alexis Romero y Harry Almela. Alexis Romero nos habla desde la sensibilidad poética, mi punto predilecto. Almela toca ciertos puntos técnicos, necesarios para los entendidos. Luego, te sumerges en paisajes sombríos, helados, calles que invitan a la nostalgia, puentes y mucha naturaleza. Poesía paisajista. Postales en letras. Acaso no resulta provocador? Me gusta pensar que la poesía es el alimento del alma. Todos somos poesía, pero pocos lo descubren. El poeta nos hace sentir sin tocarnos. Añoramos algo que ni siquiera es nuestro ni cercano. A este punto de sensibilidad, la poesía cumple su cometido. Debo decir que la poesía de Tomas Transtromer requiere cierto esfuerzo, no es una poesía directa. Los versos deben saborearse hasta sentir una brisa sutil, llegar hasta añoranza. Vale la pena el esfuerzo.

Como broche final, se nos regala Visión de la memoria, un escrito autobiográfico donde el autor nos cuenta algunas anécdotas de su ñiñez. Como buen profesional de la psiquis, Transtromer hace un reencuentro con su niño interno. Quiero pensar, nos quiso abrir un poco la puerta a sus motivos para escribir como lo hace, lo que me resulta muy humilde de su parte. Luego de compartir su poesía tan íntima, qué le quedaba sino abrirnos hacia sus cimientos. Celebro estas páginas.